Kan es el patrón ordenado de crecimiento. Tú y tu vida son el suelo fértil, y el
misterio florece dentro tuyo a través del poder de tu intención o pensamientos-semilla.
Kan está representado también por la iguana. La iguana es el dragón creacional,
cuyos huevos siembran imaginación y se abren para revelar la nueva forma, la lagartija
que se calienta al sol sembrando en sueños las posibilidades que deben ser.
La semilla de Kan es el maíz, el grano fértil de la creación. El dibujo como aparece
en el marlo, representa la progresión de la armonía en su forma ordenada.
Kan encierra un patrón de luz ordenado, conocido como entelequia, el poder que dirige
un organismo hacia la plenitud de su propia naturaleza. La entelequia es la completa
realización de la causa que da la forma contrastada con lo potencial. Kan es un
símbolo de esta fuerza ordenada natural. Dentro de cualquier semilla está
el holograma de ambos, su potencial y el cumplimiento de su verdadera naturaleza.
El número para Kan es 4, la vibración de la medida. Este es el número de ciclos
y estaciones. Representa el modelo ordenado de la luz en dónde, como dice José Argüelles,
“la forma aprende a generar su propia semilla”. El número 4 representa el patrón
liberado de la forma, la germinación de semillas específicas, co-creadas con
el Espíritu. Si estás en el proceso de sembrar algo, medita en el número 4 y la
energía de Kan para ayudarte.
Una de las sombras de Kan es la de actuar como la semilla dormida, el dormilón que
quiere permanecer protegido e invulnerable. En esta sombra, puedes pensar que te
estás haciendo un servicio a ti mismo, a través de esta ilusión de protección y
seguridad. Pero, si mantienes distancia del mundo de posibilidades más allá de tu
cáscara, tus nuevos horizontes se mantendrán alejados. ¡Arriésgate! Y revela todo
lo que eres! Más allá de los confines de definiciones y conceptos sobre ti y la
seguridad de la rutina diaria, te llama la emoción de posibilidades desconocidas.
A la sombra de Kan, puedes también esperar que algo o alguien “lo haga por ti” o
seas completamente sembrado o hecho desde el afuera del Yo. Date cuenta que Tú,
en armonía con el Espíritu, te siembras a ti mismo y despiertas tus cambios, sueños
de tu conexión, tu unidad con toda la vida.
La progresión armónica representada por Kan provee el marco de referencia sobre
el cual puedes ver desarrollarse claramente tu más completo potencial. Una comprensión
se apoya en otra, mientras te das cuenta que eres uno con el corazón de “Todo lo
que es”.
Reconoce la verdad de tu semilla como un todo, tu parte en el esquema mayor de perfección.
La semilla contiene el holograma de progresión en tu camino de evolución. Aunque
no siempre puedas ver la partitura, aún así eres tocado por la música.
Acción: Atina.
Poder: De Florecimiento.
Función: Conciencia.
Cualidades: manifestación de siembra, Semilla, auto-germinación,
creación, suelo fértil, apertura, posibilidad que surge.
Número: 4 (medidas y ciclos).
Color: amarillo azafrán.
Hierbas: pétalos de girasol, diente de león.
Flores: lirio amarillo, botón de oro, narciso, caléndula.
Esencia Floral: árbol bo (semilla de iluminación).
Aromas: clavo de olor, azafrán.
Piedras: calcita dorada, cetrino, ojo de tigre dorado, crisoberilo.
Elemento: fuego.
Dirección: sur.
Sabiduría de la sombra: sentimientos de inseguridad, limitación
de nuevas posibilidades, optar por permanecer a salvo a expensas del despertar y
el crecimiento, concepto restringido de sí mismo.
Transformación de la Sombra: Date cuenta que tú y tu vida son el
suelo fértil, que tú despiertas tus propios sueños y posibilidades. Libérate de
la ilusión de protección mientras entras a la manifestación de las posibilidades
que surgen.
Planeta: Júpiter Galáctico.
Nota Musical: Fa.
Órgano: Intestino Delgado, Corazón, Dedo Meñique Mano Derecha.
Chakra: Raíz.